| PSIQUIATRÍA: -Prevalencia del trastorno depresivo en pacientes que consultan un servicio de urgencias en Bogotá |
Resumen Introducción:
Objetivo: Calcular la prevalencia de síntomas depresivos en la última semana y determinar las características demográficas de personas entre los 18 y 65 anos de edad que acuden por patologias no psiquiátricas al servicio de urgencias de un hospital universitario en Bogotá. Método: Estudio de corte transversal de pacientes adultos que asisten al servicio de urgencias de un hospital universitario. La información recopilada incluye datos demográficos, motivo de consulta, diagnóstico y aplicación de la escala del centro de estudios epidemiológicos para depresión (CES-D). Resultados: Se obtuvo una muestra de 470 pacientes que acudieron al servicio de urgencias con una prevalencia de síntomas depresivos en la última semana, del 27,7%. La presencia de sintomatologia depresiva se vio asociada con sexo femenino, bajo nivel educativo, acudir en horario de la tarde al servicio de urgencias y diagnóstico de alguna enfermedad del sistema nervioso central. Conclusiones: Se describe por primera vez en Bogotá la prevalencia de síntomas depresivos en la población que acude a los servicios de urgencias de un hospital general. Son necesarios más estudios para dilucidar factores de riesgo asociados a este trastorno en la población que acude a servicios de urgencias. Palabras clave: Depresión, servicio de urgencia en hospital, adultos. Introducción El trastorno depresivo mayor (TDM) es uno de los más importantes problemas de salud pública en el mundo, debido a su prevalencia, su naturaleza crónica y su relación con una mayor morbilidad y mortalidad. En 2000 la depresión unipolar se ubicó como cuarta causa de carga de la enfermedad en todo el mundo (1) mientras que en Latinoamérica se ubicó como la primera causa de carga de la enfermedad (2). En Colombia el Estudio Nacional de Carga de la Enfermedad, de 2005, situó la depresión unipolar como primera causa de carga de la enfermedad en mujeres, y como la segunda en hombres de todas las edades (3). Los estudios epidemiológicos realizados en Estados Unidos mostraron que el TDM tiene una prevalencia del 6,6% (4,5), mientras que en Colombia se reportó una prevalencia del 12,1% en el Estudio Nacional de Salud Mental (6). En el mundo se observa una tendencia hacia el aumento de los trastornos depresivos, y se espera que el aumento sea más marcado dentro de los países en desarrollo (7), pues en dichos países, y Colombia es uno de ellos, se presentan múltiples factores de riesgo relacionados con las altas prevalencias de TDM, como la pobreza, el hacinamiento, la disrupción de la estructura familiar, la pérdida del soporte social y el conflicto armado (8-11). Por otro lado, los trastornos depresivos por sí mismos producen mayor discapacidad que la mayoría de las enfermedades de naturaleza física, pues afectan múltiples aspectos de la vida, tales como el funcionamiento laboral y familiar, las relaciones interpersonales y las expectativas sobre el futuro (12). Además, estos trastornos son un factor de riesgo para desarrollar otras enfermedades y agravar los desenlaces de otras (13,14). La atención a los problemas de salud mental se ha considerado como de baja prioridad por la mayoría de los sistemas de salud, pese a ser un problema prevalente y de alto impacto en la salud pública. Para tener en cuenta la magnitud de la depresión, un estudio recientemente publicado encontró que tan sólo el costo directo de hospitalización por depresión en Colombia estuvo cerca de los 162 mil millones de pesos para todo el país, con la anotación de que podría elevarse a 399 mil millones si las condiciones de acceso a los servicios de salud mental mejorasen (15). Algunos estudios han mostrado que ni los médicos encargados de la atención primaria ni los servicios de urgencia identifican a los pacientes con trastornos depresivos (16), debido, probablemente, a dificultades en el diagnóstico de dichos trastornos, o a su desconocimiento. Por tanto, se han desarrollado estrategias de tamización en algunos países, con el fin de aumentar la identificación temprana, y, de esta manera, proveer de un abordaje rápido y eficaz para disminuir la morbimortalidad asociada a este trastorno (17). En publicaciones previas se ha explorado por depresión en salas de urgencia a pacientes con dolor agudo y crónico, enfermedad pulmonar obstructiva crónica, dolor torácico, abuso de alcohol e ideación suicida (18-21); sin embargo, tales estudios se limitaron a subgrupos poblacionales que asisten a dichos servicios. Los estudios que han explorado la prevalencia de la depresión en la población general que asiste a los servicios de urgencia en el mundo entero son escasos; especialmente, en Latinoamérica, donde se cuenta con muy pocos datos al respecto. En Estados Unidos se encuentran varios estudios que muestran altas prevalencias de depresión en la población que acude al servicio de urgencias por enfermedad somática. En Minneapolis (22) se realizó un estudio entre adultos jóvenes que ingresaban al servicio de urgencias en un hospital local; el objetivo del estudio era valorar la sintomatología depresiva a través del inventario de depresión de Beck; se identificaron síntomas depresivos moderados y severos en el 29% de los evaluados. En otro estudio, esta vez realizado en el área de Boston, se identificó mediante la Escala de Depresión del Centro de Estudios Epidemiológicos (CES-D, por sus siglas en inglés) que el 30% de los pacientes presentaron depresión durante el ano inmediatamente anterior (23). Por otra parte, un estudio limitado a población geriátrica determinó una prevalencia del 16,5% usando una escala abreviada de autorreporte para depresión geriátrica (24). El último estudio publicado al respecto se realizó en California, y tomó como población a los 1.945 pacientes reclutados para el estudio USHER que aceptaron responder las preguntas del CES-D; se diagnosticó TDM en el 31% de los participantes, con un punto de corte para el CES-D mayor o igual a 16 (25). Para el caso de Latinoamérica, en el único estudio de su tipo en esta región la prevalencia de TDM en salas de urgencias se reporta entre el 23% y el 35% empleando el CES-D y una posterior evaluación por un psiquiatra, para la cual se tomaron en cuenta los criterios del DSM-IV para este trastorno (26). De acuerdo con dichos estudios, al menos un 25% de las personas que asisten a urgencias sin trastornos psiquiátricos presentan cuadros depresivos que no se diagnostican, y que podrían significar un empeoramiento del cuadro orgánico de base. Teniendo en cuenta las altas prevalencias de TDM reportadas en los servicios de urgencias -así como el hecho de que en la actualidad existen herramientas que permiten la detección temprana y un manejo adecuado de estos trastornos-, es necesario conocer con seguridad la prevalencia de nuestro medio. El objetivo del presente estudio es calcular la prevalencia del trastorno depresivo mayor (TDM) en personas que acuden por patologías no psiquiátricas (orgánicas) al servicio de urgencias del Hospital Universitario de San Ignacio (HUSI), y, además, determinar las características demográficas de aquellas personas con y sin TDM que acuden al servicio de urgencias del HUSI REV. COLOMB. PSIQ. v.40 n.1 Bogotá ene./mar. 2011 Patients in Bogotá
Correspondencia Carlos Gómez-Restrepo Director, Departamento de Epidemiología Clínica y Bioestadística Hospital Universitario de San Ignacio Pontificia Universidad Javeriana Carrera 7a No. 40-62, piso 2 Bogotá, Colombia cgomez_restrepo@yahoo.com Recibido para evaluación: 28 de diciembre del 2010 Aceptado para publicación: 20 de febrero del 2011 |
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