FERTILIDAD Y REPRODUCCIÓN : - Mantener la fertilidad, un reto para quienes superan el cáncer

El mantenimiento de la fertilidad es una de las cuestiones que más preocupa a las personas que han superado un cáncer, sobre todo cuando se trata de mujeres jóvenes.

Así se ha puesto de relieve en la I Jornada sobre Preservación de la Fertilidad que se ha celebrado en Valencia.

Valencia 08/05/2008

Los 400 expertos reunidos en la I Jornada sobre Preservación de la Fertilidad, organizada por la Cátedra Santiago Grisolía, adscrita a la Fundación Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia, y el Instituto Valenciano de Infertilidad (IVI), han puesto de manifiesto que el aumento de la esperanza de vida de las pacientes con cáncer implica que hay que prestar mayor atención a los efectos secundarios de los tratamientos.

En el encuentro, patrocinado por Merck Serono, se ha remarcado que el mantenimiento de la fertilidad es uno de los aspectos que más preocupan a quienes han superado la enfermedad.

Ana Lluch, jefa del Servicio de Hematología y Oncología Médica del Hospital Clínico Universitario de Valencia, ha destacado que el cáncer de mama en mujeres jóvenes tiene un "comportamiento biológico más agresivo y menor hormonodependencia, lo que se asocia con un pronóstico más desfavorable".

Lluch ha señalado que "en mujeres menores de 35 años, independientemente del tamaño, la afectación o la evolución del tumor, se precisa un tratamiento más intenso que en las de mayor edad con los mismos factores pronósticos".

El cáncer de mama en las mujeres más jóvenes se presenta con tamaño tumoral, afectación ganglionar y grado histológico más avanzados.

Además, presentan mayor índice de proliferación e invasión vascular, sin olvidar la sobreexpresión de c-erb B2 y p53, y mayor proliferación MIB-1.

Lluch ha recordado que, aunque se han identificado muchos factores de riesgo para el cáncer de mama, la historia familiar es uno de los más significativos.

Teniendo en cuenta que las mutaciones en BRCA1 ó BRCA2 son responsables de la mayoría de los tumores hereditarios, en virtud de la edad, por sí sola, una mujer joven diagnosticada de este tipo de cáncer tiene una probabilidad muy elevada de ser portadora de una mutación BRCA.

La especialista ha hecho hincapié en que los médicos tengan en cuenta ese riesgo elevado y lo investiguen cuidadosamente, ya que sus consecuencias son importantes y es precisa una valoración detallada de las opciones de tratamiento y prevención.

La agresividad de los tratamientos comporta "unos efectos secundarios más acusados en las mujeres jóvenes, como osteoporosis aumentada o problemas de fertilidad".

Según Lluch, cuando se diagnostica un cáncer a una mujer joven y se le propone hacer un tratamiento de preservación de la fertilidad, la iniciativa se convierte "en una motivación más para luchar contra la enfermedad".

Respecto a las distintas técnicas existentes, "no existe ninguna que pueda aconsejarse globalmente, sino que debe estudiarse en función de la edad y el tipo de tumor y tratamiento".

Opciones

Hoy en día existen distintas opciones para preservar la fertilidad en hombres y mujeres. La opción más habitual y sencilla en hombres es la criopreservación del semen antes de iniciar el tratamiento oncológico, ya que éste puede afectar al número y a la movilidad de los espermatozoides.

En el caso de la mujer, estas técnicas pasan por la vitrificación de ovocitos en pacientes con riesgo de perder la función ovárica debido a la terapia oncológica.

Esta técnica es una de las más recientes y posibilita la práctica de tratamientos de reproducción asistida una vez superada la enfermedad.

Para realizar la vitrificación se necesita una estimulación ovárica previa para extraer óvulos maduros y mejorar las posibilidades de éxito.

Cuando la estimulación ovárica esté contraindicada y se quiera preservar la función ovárica, las mujeres con cáncer pueden optar por la criopreservación de tejido ovárico para su posterior implante una vez superada la enfermedad.

Perfección y difusión

En mujeres jóvenes, proponer un tratamiento de preservación de la fertilidad se convierte en una motivación más para luchar contra la enfermedad

En el encuentro de la Cátedra Santiago Grisolía se hizo público que María Sánchez, ginecóloga del Hospital Universitario Doctor Peset, de Valencia, y responsable del programa de preservación de la fertilidad en pacientes oncológicas, será la encargada de dirigir el grupo español de trasplante de tejido ovárico, cuya misión será perfeccionar y difundir esta técnica de preservación de la fertilidad entre la comunidad médica y científica y coordinar a los distintos profesionales interesados en esta opción terapéutica.

El grupo español de trasplante de tejido ovárico estará compuesto por especialistas en ginecología, oncología, hematología, biología y bioquímica, y tiene como objetivo extender el conocimiento de oncólogos, ginecólogos y hematólogos sobre la técnica de criopreservación de tejido ovárico como una alternativa válida para preservar la fertilidad en mujeres que van a someterse a tratamientos de quimioterapia y radioterapia para superar un cáncer.

Asimismo, se busca mejorar la seguridad y eficacia de este procedimiento.



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Prof. Dr. Mario I. CámeraDirector Médico
Prof. Dr. Mario I. Cámera

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