GASTROENTEROLOGÍA: Menos manipulación del esófago, clave en atresia

La minimización de la manipulación de los extremos esofágicos, en el abordaje extrapleural de la fístula traqueoesofágica, es esencial para evitar complicaciones derivadas de la desvascularización esofágica.

26/03/2008 El abordaje de la atresia de esófago (AE) es un tipo de intervención quirúrgica pediátrica delicada pero a la vez atractiva para el cirujano, que requiere no sólo pericia en el desarrollo de la intervención sino también en el manejo de las posibles complicaciones.

Estos son algunos de los mensajes transmitidos por Ana Lourdes Luís Huertas, del Departamento de Cirugía Pediátrica del Hospital Universitario La Paz, de Madrid, en una mesa redonda sobre efectos adversos y complicaciones en cirugía torácica pediátrica desarrollada en el XXIII Curso de Avances en Cirugía Pediátrica, organizado por el Servicio de Cirugía Pediátrica del Hospital Central de Asturias, al frente del cual está Carlos Martínez-Almoyna.

Luís se refirió al abordaje extrapleural de la fístula traqueoesofágica con posterior anastomosis de los extremos esofágicos, insistiendo en la minimización de la manipulación de dichos extremos para evitar complicaciones futuras derivadas de la desvascularización esofágica.

Con respecto a las complicaciones que se pueden presentar en esta cirugía, la especialista se ha referido a la estenosis esofágica (entre el 30 y el 40 por ciento de los casos) en la zona de la anastomosis en la que pueden influir tanto aspectos técnicos de la corrección quirúrgica como la situación de reflujo gastroesofágico (RGE), frecuente en este tipo de pacientes.

Refistulización
Otra de las complicaciones tratadas fue la refistulización, presente en el 10 por ciento de los pacientes operados de AE, abordable por vía endoscópica o por reintervención mediante toracotomía, "siendo esta modalidad la defendida por el Hospital La Paz".

Luís ha destacado la necesidad del seguimiento de los pacientes hasta la adolescencia a fin de detectar posibles secuelas tardías como deformidades torácicas (escápula alada, escoliosis o cicatrices) derivadas de la malformación congénita o de la yatrogenia de las técnicas quirúrgicas.

Además, ha insistido en la importancia de tener presente que "las complicaciones no pueden ser siempre evitadas, por lo que hay que estar preparados para su manejo cuando aparezcan.

Tan importante como la destreza en la corrección primaria de la AE es el buen manejo de sus complicaciones".

Otro tema abordado por la cirujana ha sido el tratamiento quirúrgico del RGE, una situación frecuente en la población infantil en la que la cirugía es siempre el tratamiento de segunda línea, aplicable cuando falla el tratamiento médico



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Prof. Dr. Mario I. CámeraDirector Médico
Prof. Dr. Mario I. Cámera

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